01 Mar 2018

Por primera vez en la historia, la eólica, la solar y la biomasa produjeron el año pasado en Europa más electricidad que el carbón

El nuevo informe The European Power Sector in 2017, elaborado por dos think tanks europeos-Agora Energiewende y Sandbag,  muestra que las fuentes de energía renovable han superado por primera vez al carbón en la generaron de electricidad en 2017 en la Unión Europea.

Además, este informe analiza el estado de la transición energética en Europa incluyendo datos sobre el crecimiento de las renovables, generación con fuentes convencionales, consumo energético y emisiones de CO2.

El aumento de generación renovable en la UE no está protagonizado por la energía hidraúlica, cuyo potencial ya está aprovechado, sino que se debe a la energía eólica, solar y biomasa, que aumentaron un 12% en 2017 hasta 679 TWh de forma que por primera vez se superó la producción con carbón. Esta evolución se considera un “increíble progreso” puesto que apenas cinco años atrás la electricidad producida con carbón era más del doble de la generada a partir de fuentes renovables.

Los países que más han contribuido al aumento de generación renovable han sido Alemania y Reino Unido, representando el 56% del crecimiento en renovables en los últimos tres años. La energía más destacable ha sido la eólica, con un crecimiento en generación del 19% en 2017 debido a las condiciones de viento favorables y la enorme inversión en plantas.

Alemania es el mayor contribuidor a la generación con biomasa, contando con cientos de plantas de biogás, seguida de Reino Unido que produce el 16% de la electricidad de biomasa de la UE.

El consumo de electricidad en Europa ha crecido por tercer año consecutivo, un 0,7% en 2017. En el informe se alerta de en este escenario donde la economía europea continua la senda del crecimiento, el aumento de la demanda apunta a que los esfuerzos en materia de eficiencia energética no están siendo suficientes.

Respecto a las emisiones de CO2, el informe muestra que el descenso de la producción hidroeléctrica y nuclear unido al aumento de la demanda ha supuesto que las emisiones de gases de efecto invernadero se mantuvieron estables con respecto al registro del año precedente (alrededor de 1.019 millones de toneladas de CO2), a pesar del gran aumento en la producción eólica.

Además, en el informe se trata el debate sobre el carbón en el Este de Europa, señalando que la Europa Oriental parece estar reforzando el uso de carbón, mientras que Europa Occidental se ha comprometido ya a descarbonizar sus sistemas de generación de electricidad. Por ejemplo. Francia ya ha hecho una apuesta clara en ese sentido ya se ha comprometido a desenchufar todas sus centrales térmicas de carbón de aquí a 2021, también Reino Unido e Italia en 2025 o los Países Bajos, Dinamarca y Portugal en 2030. Por el contrario, Alemania es el principal consumidor de carbón y lignito.